
Our very good friend, Marcelo Castillo, was one of the speakers in the Parliament. Marcelo and Pato (from this Peña) used to share many years in Buenos Aires talking and discussing about San Lorenzo and writing some of our supporters' songs. It’s a great pleasure that Marcelo is fighting for our rights. We are sure that he is doing it very well, with his blue and red heart and his very clever mind! Below, you can find his speech (in Spanish though, sorry!) taken from www.deboedovengo.com.
Sras. Y Sres:
Mi nombre es Marcelo Castillo, soy ciudadano de Buenos Aires, hincha de San Lorenzo, trabajo en el Grupo Deboedovengo y si bien hoy vivo en Caballito, he vivido muchos años en Parque Chacabuco y Boedo.
Mi intención fundamental es resaltar hoy la importancia y las implicaciones del proyecto que motiva esta Audiencia, tanto para San Lorenzo como para la ciudad.
No se trata simplemente de "devolverle la plaza a San Lorenzo", es mucho más que eso.
A través de la Ley de Reparación Histórica, creada por los Dres. Juan Carlos Temez y Marcelo Vazquez y presentada por el legislador Miguel Talento, estamos, de alguna forma, recuperando una parte de la historia de Buenos Aires. Y una parte muy importante.
Se trata de entender que las historias de San Lorenzo y de la Ciudad de Buenos Aires van de la mano y que la reparación histórica a San Lorenzo de Almagro significa también rescatar una parte muy rica de la historia de la ciudad.
Intelectuales como Adrián Gorelik y Julio Frydenberg han investigado como la confluencia (entre las décadas del 20 y del 40) de los procesos de poblamiento de los "nuevos" suburbios de Buenos Aires, de popularización y posterior masificación del fútbol fue decisiva en la conformación del artefacto "barrio". Esta confluencia ha generado una configuración de la ciudad con numerosos estadios de fútbol que es prácticamente única en el mundo.
Los barrios fueron una construcción pública. Y en general fue una construcción silenciosa. Enorme, pero silenciosa. Y el Gasómetro de Avenida La Plata fue un monumento a tal construcción, impulsada por los vecinos de Boedo y barrios aledaños.
San Lorenzo creció en una sociedad que no había renunciado a cosas tales como equidad, participación, solidaridad, interacción en el espacio público, diversidad cultural. En Buenos Aires, los barrios fueron una de las expresiones de la consecución de esos valores.
Por desgracia, San Lorenzo debió enfrentar la formidable presión de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires para que se fuera de Av. La Plata, incluso antes de la intendencia de Cacciatore. Funcionarios que no lograron percibir el sentido histórico que tenía el Gasómetro, que desdeñaron a la construcción social de la cual era un símbolo, lo eligieron como blanco para sus ataques.
Y así llegamos (extorsión mediante) a la penosa Ordenanza 35637 de Cacciatore refiriéndose al Gasómetro como un "estadio obsoleto y ruinoso"... Solo por eso la ordenanza debería ser derogada.
PERDIO SAN LORENZO SU LUGAR EN EL MUNDO Y PERDIO LA CIUDAD UN LUGAR HISTORICO, casi sin advertirlo, supuestamente para dar paso a un "complejo urbanístico" que nunca se construyó.
San Lorenzo se quedó prácticamente sin presencia en Av. La Plata. Y ha pagado las consecuencias.
Pasaron muchos años hasta que los sanlorencistas pudimos comenzar a pensar en recuperar nuestra identidad y el sentido de pertenencia. Y celebro que la Legislatura haya acompañado este proceso, rescatando desde las las instituciones la historia del Gasómetro y su indigno final.
Esto muestra que en algunas cosas hemos crecido, que hemos empezado a comprender el rol social fundamental de los clubes en la ciudad y su innegable significado histórico.
Mediante el proyecto de ley de referencia ganan San Lorenzo y la Ciudad de Buenos Aires. En primer lugar, porque recuperan (ambos) la conciencia de su historia y a partir de ella pueden construir un futuro mejor.
Gana la Ciudad de Buenos Aires porque da un mejor uso al predio de Marmol y Salcedo. Es muy importante tener en cuenta que NO SE PIERDE UNA PLAZA, SE DA UN MEJOR USO A UN PREDIO QUE CONSTITUYE UN RETAZO DE UNA OPERACIÓN URBANISTICA FALLIDA, QUE HA SIDO ESCASAMENTE USADO POR LOS VECINOS SIMPLEMENTE PORQUE NO SIRVE COMO PLAZA.
Devolver el terreno a sus legítimos dueños para que puedan cumplir los objetivos sociales que la entidad persiguió desde su fundación en 1908, fortaleciendo de esta manera a una institución histórica de la ciudad, solo puede entenderse como una ganancia para la Ciudad de Buenos Aires.
Queremos, además, que la restitución del predio a San Lorenzo de Almagro implique un cuestionamiento a determinados paradigmas de la planificación urbana. La desaparición (extorsión mediante) del Gasómetro de Av. La Plata se concretó durante la intendencia de facto del brigadier Cacciatore, pero fue alentada desde muchos años antes por los planificadores urbanos de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Más aún, algunos de los funcionarios que participaron en forma directa en la desaparición del Gasómetro se desempeñan hoy como asesores del Gobierno de la Ciudad. Y no creo que hayan cambiado su forma de pensar sobre el tema. Y muchos de sus colegas tampoco.
Como decía al principio, debe producirse una concientización sobre el hecho de que LOS CLUBES DE FUTBOL Y SUS ESTADIOS SON PARTE DE LA HISTORIA DE BUENOS AIRES.
Existe consenso sobre la necesidad de desarrollar la zona sur de la ciudad, pero es importante tener en cuenta que el sur de la ciudad no es solamente el Riachuelo, pensar la cosas de esa manera quizás sea la mejor forma de fracasar. Debe aprovecharse todo el potencial social y cultural de la zona sur, por ejemplo, el del barrio de Boedo. Pero claro, para esto se necesitan recursos e instalaciones, entre otras cosas. Pienso que afianzar la presencia del club San Lorenzo de Almagro en la zona de Av. La Plata apunta en ese sentido.
Y con esta Ley gana San Lorenzo porque recupera presencia en su lugar del alma, porque el predio le permitirá profundizar sus vinculos con la comunidad y de esta forma crecer como institución.
La recuperación del terreno es fundamental para San Lorenzo y todo lo que se diga al respecto es poco, pero es ni más ni menos que un comienzo. Luego será fundamental tomar decisiones acertadas sobre qué construir en el predio.
En este sentido, no queremos que la recuperación del terreno venga acompañada de fuertes limitaciones para su utilización, tal circunstancia desvirtuaría totalmente la Reparación Histórica que las instituciones de la Ciudad han decidido.
Creemos que el terreno debería encuadrarse dentro del Distrito de zonificación E4, que permitiría una gran variedad de usos y además protegería al terreno de una eventual venta futura que por supuesto sería contraria a la Reparación Histórica que tratamos.
Pensamos que San Lorenzo debe aprovechar fuertemente el terreno en el futuro, que además de servir para actividades sociales debe ser un lugar donde pasen cosas importantes, que hagan que se vuelva a asociar a San Lorenzo con Boedo pero no sólo por tradición sino por presente y sobre todo futuro, mostrando que el regreso a Boedo es una realidad posible y tangible. Queremos que lo que se construya en el terreno transmita la idea de un San Lorenzo fuerte, de un camino nuevo que está siendo recorrido desde la conciencia de la identidad y de la historia.
Respetando nuestro pasado, nuestra tradición y el arraigo que, en conjunto, componen nuestra identidad y sentido de pertenencia, emprenderemos una nueva etapa en la vida de San Lorenzo con nuevos sueños, sin los cuales no hay futuro.
Muchas Gracias.